Cartagena es una ciudad que han intentado destruir durante más de cuatrocientos años, y, creo, está más viva que nunca”. Esta frase de Gabriel García Márquez tiene su sentido cuando uno se adentra por las calles empedradas de esta maravilla de la arquitectura colonial. Nos adentramos en Cartagena de Indias es un post que invita a realizar un viaje en el tiempo.

Nos adentramos en Cartagena de Indias
Distinguido balcón repleto de plantas de Cartagena de Indias

A orillas del Caribe está una de las ciudades coloniales mejor conservadas del mundo con un pasado repleto de hechos gloriosos. Durante siglos fue la gran joya de la corona española. Algunos la consideraban la mayor caja fuerte que jamás haya existido. La ciudad fue diseñada y construida para proteger la bahía de los barcos que salían hacia España cargados con todas las riquezas extraídas de Sudamérica. En este post os cuento los «imprescindibles» que no nos podemos perder si vistamos Cartagena de Indias.

Céntrica calle de Cartagena de Indias

UN CENTRO HISTÓRICO ÚNICO

Las murallas de Cartagena de Indias guardan una de las villas más hermosas del continente americano. Al caminar por sus calles empedradas encontramos coloridas casas, que ricos comerciantes mandaron construir durante siglos pasados. Las cuales conservan sus distinguidas balconadas repletas de flores –que acentúan aún más si cabe la belleza de cada rincón de la ciudad-.

Balconada repleta de flores en el centro de Cartagena

Sin ninguna duda, Cartagena tiene el casco histórico mejor conservado de toda América. Es el testimonio de la época de oro de la corona española entre los siglos XVI y XVIII. Conforma un conjunto monumental excepcional con una arquitectura que fusiona el estilo de edificación traído del viejo continente con el aporte indígena. El viajero encuentra en Cartagena un hermoso entramado de callejuelas con sabor colonial. La riqueza arquitectónica se debe al boyante comercio que ha habido en la zona durante siglos.

Si el exterior de sus casas señoriales deslumbra al visitante, sus interiores pueden mostrarnos paraísos ocultos sólo al alcance de unos pocos privilegiados. Muchas mantienen intacta su nobleza de antaño. Se dice que las tareas de conservación y restauración de las casas coloniales de Cartagena es considerada una de las más brillantes realizadas en América.

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Plaza de San Pedro Claver con la iglesia de Santo Domingo al fondo

Entre sus edificios destaca el Palacio de la Inquisición. La que era la sede del Santo Oficio, hoy en día es un museo que exhibe réplicas de los instrumentos utilizados para dar tormento. Otra parada imprescindible durante el paseo es la iglesia de Santo Domingo. Fue el primer templo católico que se erigió en Cartagena.

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En las Bóvedas se pueden adquirir artesanías típicas de Colombia

PUERTA DEL RELOJ: NOS ADENTRAMOS EN CARTAGENA DE INDIAS

Es la puerta de acceso al centro histórico más conocida por los cartageneros. Durante el periodo colonial fue la principal entrada a la ciudad. Y hoy en día, es el punto de inicio para realizar el recorrido por el centro histórico de Cartagena.

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Puerta del Reloj

Atravesando la Puerta del Reloj accedemos a la plaza de los Coches. Es de planta triangular y en su pasado tenía lugar aquí el mercado de esclavos. Bajo sus bóvedas, que en el pasado se comercializaba con la vida humana, en la actualidad está el callejón de los Dulces. Ironías del destino, un lugar marcado por la infamia, es hoy un mercado de golosinas y dulces para los niños (y no tan niños).

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Plaza de los Coches

Desde la parte sur de la plaza de los Coches, conectamos con la plaza de la Aduana. Que toma su nombre de tiempo colonial, cuando allí se encontraba la Real Aduana -encargada de registrar las mercancías que llegaban y salían del puerto-. En la actualidad, este edificio alberga el Ayuntamiento de Cartagena.

Ayuntamiento de Cartagena en la plaza de la Aduana

LA FORTALEZA DE SAN FELIPE

Esta robusta e imponente fortaleza empezó a levantarse en el año 1630. Sirvió para proteger a la ciudad de ataques -tanto de piratas, como de la armada británica-. Es la fortificación más importante construida por la corona española en todas sus colonias del nuevo mundo.

Patio interior de la fortaleza de San Felipe

Largas y empinadas rampas nos conducen a lo alto de sus muros para tener unas vistas privilegiadas sobre Cartagena de Indias y toda su bahía. El interior de la fortaleza está repleto de túneles que conducían a diferentes puntos estratégicos de la ciudad. Servían para abastecer la ciudad o de vía de escape en caso de ser asediada. Hoy en día, todavía se conservan muchos de estos túneles y pueden ser visitados.

Vistas de la fortificación de San Felipe

IR DE COMPRAS A LAS BÓVEDAS

Se encuentra entre los baluartes de Santa Clara y Santa Catalina, y están integradas en las mismas murallas de la ciudad. Fueron construidas en el año 1798 y es considerada una de las últimas obras del periodo colonial. Desde entonces ha tenido varios usos: cuartel de la corona española, prisión, polvorín e, incluso, una destilería de alcohol. En la actualidad se puede considerar el mayor mercado de artesanía del centro amurallado de Cartagena de Indias. Es el lugar ideal para comprar un souvenir.

El pasaje de las Bóvedas está repleto de tiendas de artesanía

IGLESIA DE SAN PEDRO CLAVER

Esta iglesia está dedicada al misionero y sacerdote jesuita español Pere Claver. Que dedicó gran parte de su vida a ayudar a los esclavos negros que llegaban al puerto negrero de Cartagena de Indias. Fue canonizado por León XIII en el año 1888, y es considerado patrono de los Derechos Humanos. Sus restos se encuentran en el Altar Mayor del templo.

Iglesia de San Pedro Claver

La iglesia se construyó entre los años 1580 y 1654, y en sus inicios era conocida como la iglesia de San Juan de Dios. Años más tarde, se denominó la iglesia de San Ignacio de Loyola, y siglos más tarde -hasta la actualidad-, es la iglesia de San Pedro Claver. Anexo al templo está el convento y el santuario museo, que nos aproxima a conocer la vida y obra de San Pedro Claver.

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Casa colonial en la plaza de San Pedro Claver

PASEAR POR LAS MURALLAS

El centro de Cartagena de Indias está flanqueado por un conjunto de murallas casi intacto. Que le ha servido para ganarse el sobrenombre del “corralito de piedra”. Empezaron a construirse a finales del siglo XVI, por orden de Felipe II, tras el ataque del corsario inglés Francis Drake. 

Cartagena era concebida como una enorme caja fuerte. Ya que, durante largos periodos de tiempo, todas las riquezas (oro, plata, piedras preciosas,…), que venían de Sudamérica tenían que estar bien resguardadas en Cartagena hasta que zarparan hacia España. Convirtiéndose así, en la ciudad fortificada más importante del norte de Sudamérica.

Baluarte defensivo de Santa Catalina

En la actualidad, es un placer pasear por lo alto de las murallas y sus diferentes baluartes defensivos. Cartagena cuenta con los baluartes siguientes: Santa Catalina (encima de las Bóvedas), San Lucas, San Pedro Mártir, San Ignacio, San Francisco Javier, Santo Domingo, y el de la Merced. Desde las murallas se tienen unas bellas vistas del Caribe, de la bahía de las Ánimas y de diferentes puntos del centro de la ciudad. Y es que esta muralla conserva una de las villas más hermosas del nuevo continente.

Baluarte de San Ignacio

SUBIR A LA CHIVA RUMBERA

A ritmo de música caribeña (donde no puede faltar la salsa) y tomando un cubata de ron colombiano recorremos Cartagena de Indias con la Chiva Rumbera. Es una alternativa que nos ofrecen estos autobuses transformados en discotecas móviles al caer el día. Esta atracción turística es un clásico de las noches colombianas, donde locales y turistas disfrutan de buen ambiente descubriendo todos los rincones de esta hermosa ciudad. Salen todas las noches desde la plaza del Centenario (frente a la Puerta del Reloj).

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Chiva Rumbera

PERDERSE EN EL BARRIO DE GETSEMANI

Saliendo del centro amurallado por la Puerta del Reloj y cruzando el parque del Centenario -construido a principios del siglo XX para conmemorar el centenario de la independencia de Colombia- nos adentramos en Getsemaní. Repleto de restaurantes, cervecerías, boutiques y hoteles con encanto es el barrio de moda de Cartagena de Indias.

Ambiente nocturno en la plaza de la Santísima Trinidad en Getsemaní

Cualquier hora es buena para visitar Getsemaní, pero cuando más animado está es por la noche. Las terrazas se llenan de gente y el ambiente caribeño invade las calles al son de música. Sin lugar a duda, la plaza de la Santísima Trinidad es el corazón y alma de Getsemaní.

Auténticas obras de arte visten los muros de Getsemaní

Las calles La Sierpe y San Juan son como un museo al aire libre. Para los que les gusta el arte urbano tienen que recorrer estas dos calles y contemplar los enormes murales que cubren sus paredes. Otro lugar peculiar de Getsemaní que no nos podemos perder, es el Callejón Angosto. Se trata de una estrecha calle cubierta de paraguas. Y es que, esta moda mundial de decorar las calles con paraguaas también ha llegado a Cartagena.

Callejón Angosto en el barrio de Getsemaní

FOTOGRAFIARSE FRENTE A LA CASA DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Cuando escribo sobre Cartagena, es como si escarbara en mi memoria y en mis recuerdos de infancia para ver qué puedo encontrar.” El escritor Gabriel García Márquez brindaba estas palabras a su estimada Cartagena de Indias. Encontramos la que fue su casa en la esquina de las calles 2 y 7, frente a las murallas de la ciudad. Es de tonos rojizos, pero apenas se va algo de su interior. La gente sube a la muralla que hay delante de la vivienda y se fotografía. Es habitual ver por Cartagena de Indias arte urbano que nos recuerde la obra de García Márquez; sobre todo en el barrio de Getsemaní.

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Mural dedicado a Gabriel García Márquez, en Getsemaní

ESCAPARSE A LAS ISLAS DEL ROSARIO

A una hora en barco desde Cartagena de Indias está el archipiélago de Islas del Rosario. Un paraíso caribeño excepcional para desconectar y relajarse. De todo el archipiélago de 27 islas destacan dos: isla del Rosario e isla Grande. Nosotros fuimos a esta última y fue todo un acierto. Envuelta de plena naturaleza con manglares, pequeñas playas privadas y arrecifes de coral, disfrutamos de una estancia excepcional en el hotel San Pedro de Majagua.

Si bien es un lugar que invita al descanso, es el lugar idóneo para practicar actividades acuáticas, como snorkel, kayak o submarinismo. Se puede visitar en un día o alojarse en unos de sus hoteles. En nuestro post Islas del Rosario os contamos todos los detalles para visitarlas.

Islas del Rosario
El paraíso de llama Islas del Rosario

Si estáis interesados en saber más sobre Cartagena de Indias podéis consultar la web oficial de la Corporación de Turismo de la ciudad.

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